30 julio, 2009

Confesiones De Café

-He perdido la cuenta de las veces que el puñal traicionero se ha atorado en mi espalda. He perdido la cuenta de las sonrisas que en mi juventud me invitaron a pasearme por el paraíso y los zaguanes. He perdido la cuenta de los sueños que transidos como arena se me han escurrido entre las manos. Pero si hay algo que no he olvidado, que recuerdo perfectamente en esta vida, es que fueron siete, y no seis, las cervezas que usted se ha tomado. Así que pague y no se haga el sota-, fue lo que me dijo el otro día un mozo en Gorostarzu.

3 comentarios:

escuchando palabras dijo...

que nada ni nadie te haga perder la sonrisa, pato

Aín dijo...

estoy en eso.
me dedique a hacer otras cosas
respecto al dibujo.
(cuanto a que se fue para ver cuanta gente reclamaba la vuelta y como nadie puso medio huevo se quedo llorando)
pero en breves me pondre a cachulear de vuelta.

no soy muy fana de boludiar viendo otros blogs pero me ganaron tus tecstos,

besa

Nicolás Aimetti dijo...

Estaremos esperando la vuelta del cachuleo, Jazmín, y gracias por el comentario, me alegro mucho que te hayan gustado. Beso.