29 diciembre, 2009

La cama

En una casa antigua de la calle de las acacias, llegando al río, hay una cama.

Dura como el roble que albergó su sueño antes de ser, en ella durmió un rey que escondía puñales en la almohada; mil putas que al abrir las piernas, cansadas, cerraban los ojos. El niño que durmió a su abrigo despertó hombre. Otros, jamás despertaron. Tejidas con cabellos de sirena, sus sábanas enredan la noche de los marinos y los días de los banqueros.

Muda de nombres grita perversión contra el suelo, una y otra vez, fija en el espacio sin tiempo.

Sus dueños la ignoran a conciencia; sus sirvientes la esquivan torpes, con resignación, con miedo.

La cama guarda un mensaje, cifrado en un sueño que comparte cada noche.

Nadie jamás contó el sueño, pero nunca vuelven a ser los mismos. Entre ellos se reconocen y rara vez se parecen unos a otros. Siempre vuelven.

Quién logre interpretar el mensaje podrá liberar a los demás de la cama, dicen, pero jamás del sueño.

18 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Esplèndido. Muy oscuro y atrapante.

Me gustò mucho.

Saludos, y feliz 2010!!

escuchando palabras dijo...

uhh...muy bueno, no se q diria freud del sueño...yo digo no interpretemos al interpretador, besitos

MariaCe dijo...

Me hizo recordar, tal vez por la primer frase, a un espléndido libro de Angélica Gorodischer (el mismo que inspiró mi último "miravos" ahi en lo de Podeti, y del que ahora, por esas cosas, no logro recordar su nombre).

Es muy bello, este cuento tuyo.

Nicolás Aimetti dijo...

Es verdad, quedo bastante oscuro, algunas cosas ni yo las entiendo del todo, pero bueno, así son los sueños.
Gracias, Gaucho!

Nicolás Aimetti dijo...

Que diría Freud ni idea, si me preguntan yo diría que se trata de cierto baile licencioso del siglo XVIII.
Besos, Pato.

Nicolás Aimetti dijo...

Leí sólo unos cuentos de Angélica, son muy buenos. Cuando te acuerdes del nombre del libro me avisas, que ahora me quedé con la intriga.
Gracias por pasar, MaríaCe.

francisco pavanetto dijo...

abria que mandar al rey al psicólogo haber si clarifica las cosas.

Fer dijo...

Atrapante... Me encanta la sensación de querer más, de desear que el relato siga y siga... Me hace delirar.
Me gustó mucho

Natalia M. dijo...

qué bueno! me encantó el desenlace. muy freudiano.

escuchando palabras dijo...

bueno nico parece q Freud anduvo de musa inspiradora, sera tu inconciente? jaja

Nicolás Aimetti dijo...

Edipo, que era rey de tebas, después de arrancarse los ojos siempre se lamentaba de por qué nadie le había sugerido de ir psicólogo antes.
Un abrazo, Francho.

Nicolás Aimetti dijo...

Esa sensación de que hablas es una de las cosas más lindas que hay. Qué bueno poder generar eso. Igual ni idea cómo se hace, creo que depende más del que lee, y el enganche que logra.
Un abrazo grande, Fer, y que empieces bien el año, festejando como vos sabes.

Nicolás Aimetti dijo...

Que bueno que guste, Na. Yo aun estoy tratando de mejorar un poco la última oración, más a nivel estético que otra cosa, pero bueno, por ahí pasa. Cuando se me ocurra una forma mejor de decirlo lo cambio, igual la idea queda.
Que empieces bien el año, un abrazo.

Nicolás Aimetti dijo...

Freud como inspiración vale, pero como Musa paso, las prefiero sin barba.
Que empieces bien el año, Pato.

francisco pavanetto dijo...

(les pase tu blog al encargado de editar los cuentos en el rosario 12. talves te contacten. abrazo)

Nicolás Aimetti dijo...

Buenísimo! Gracias, Francho!

Eva Magallanes dijo...

Hola Nicolás, un gusto llegar por aquí. Mmmmm la cama ¡ay si las camas hablaran! y como se trata de fábula perfectamente puede hacerlo, así que me quedo con el oído aguzado para escuchar los infinitos y diversos sueños de marinos, putas, reyes y niños.
Te dejo un saludo fraterno desde el confín austral!

Nicolás Aimetti dijo...

Hola, Eva, el gusto es mio.
A veces está bien que las camas permanezcan calladas, pero mejor es hacerlas hablar.
Saludos y Gracias por pasar!